Entrevistamos al Fundador y Director Ejecutivo de Phool.co, participante en el Programa Líderes Indios 2025
Ankit Agarwal es el Fundador y Director Ejecutivo de Phool.co, una empresa social que ha sido pionera en las tecnologías de “flowercycling®” para reducir la contaminación en el río Ganges, mediante el reciclaje y aprovechamiento de las enormes cantidades de residuos florales de los templos en la India.
¿Cuántas flores se vierten desde los templos al río Ganges y qué problemas provocan?
Cada año se ofrecen más de 8nmillones de toneladas métricas de flores en los santuarios de toda la India, y una gran parte acaba en ríos como el Ganges. Aunque son ofrendas de gran carga cultural, suelen estar impregnadas de pesticidas, tintes químicos y envoltorios sintéticos que se vuelven tóxicos al sumergirse.
Cuando se arrojan al río, estos residuos orgánicos no sólo no se biodegradan, sino que se descomponen en aguas estancadas, agotan el oxígeno, alteran los ecosistemas acuáticos y crean caldos de cultivo para patógenos peligrosos. Con el tiempo contribuyen a la propagación de enfermedades como el cólera, la hepatitis y la diarrea, sobre todo entre las comunidades que dependen del río para bañarse, pescar y abastecerse de agua. Además, el volumen de residuos obstruye los ghats (escalinatas de piedra), estrangula las riberas y agrava la ya enorme carga de contaminación de uno de los ríos más sagrados y sobreexplotados del mundo.
Phool.co aborda este problema en su origen: impide que los residuos entren en el Ganges y los transforma en productos ecológicos generando al mismo tiempo medios de vida dignos. Es una intervención pequeña con un impacto ecológico, sanitario y social descomunal.
El Ganges tiene muchos otros problemas de contaminación, pero ¿qué efectos positivos pueden observarse gracias a Phool.co?
Aunque el Ganges sufre otras fuentes de contaminación —desde vertidos industriales hasta aguas residuales sin tratar—, los residuos florales habían pasado desapercibidos. Cada día retiramos toneladas de flores cargadas de pesticidas que, de otro modo, se descompondrían en el río.
Gracias a Phool.co, hoy se ven ghats más limpios, menos bloqueos en los canales y una mayor conciencia en las comunidades de templos sobre la correcta gestión de residuos. Más allá de la limpieza física, el impacto es cultural: demostramos que las ofrendas religiosas también deben formar parte de la conversación sobre sostenibilidad.
Nuestro trabajo también ha desencadenado respuestas sistémicas: varios municipios ya incluyen los residuos florales en sus licitaciones de saneamiento y hemos influido en los debates políticos sobre la revitalización del río. Así, aunque abordamos solo una fuente de contaminación, estamos creando un efecto dominó que inspira un replanteamiento cultural, cívico y político sobre cómo tratamos el Ganges.
Además de reducir la contaminación del Ganges, ¿de qué otra forma ayuda Phool.co a la comunidad?
El mayor impacto de Phool.co es humano. Empleamos a mujeres que antes eran recolectoras manuales de desechos —entre las más marginadas— y les ofrecemos un trabajo seguro y digno. En lugar de limpiar letrinas o entrar en cloacas, ahora elaboran incienso o trabajan en Fleather®, ganando autonomía financiera y respeto social. También invertimos en su salud, educación y formación: no creamos sólo empleos, sino vías de empoderamiento que rompen un ciclo histórico de explotación.
De modo que, si bien nuestros productos abordan el desperdicio medioambiental, nuestra verdadera misión es romper el ciclo de explotación basado en castas y convertirlo en un ciclo de oportunidades y orgullo.
Phool.co ha sido reconocida por la UNESCO, Unilever y PETA. ¿Hasta qué punto puede servir de inspiración para otras iniciativas de economía circular
en la India?
El reconocimiento de Phool.co por parte de la UNESCO, Unilever y PETA demuestra que los modelos de economía circular de la India pueden cumplir con los estándares globales, tanto en sostenibilidad como en innovación. Nuestra trayectoria demuestra que los residuos no son una limitación, sino un recurso cuando se combinan con la ciencia, el diseño y el impacto comunitario.
El modelo es replicable: convierte los residuos en productos de alto valor, crea medios de vida dignos y aprovecha la demanda impulsada por las marcas para financiar la innovación. También ofrece un modelo a seguir para otros emprendedores indios, mostrando cómo forjar alianzas globales, cumplir con los estándares regulatorios e influir en las políticas nacionales.
Más que nuestros productos específicos, es el ecosistema que hemos construido —donde se cruzan la ciencia, la artesanía y el cambio social— lo que puede inspirar a una nueva generación de startups circulares en toda la India.
Aparte de la India, ¿podría su modelo de negocio extenderse a otros mercados, o es demasiado local?
Si bien Phool.co surgió de un problema muy local —la contaminación del Ganges por los residuos florales de los templos—, el modelo subyacente es profundamente escalable y de relevancia global.
En esencia, nuestro trabajo consiste en crear economías circulares en torno a los residuos culturales o agrícolas, transformándolos en productos sostenibles de alto valor, ya sea incienso, materiales biodegradables o nuestro cuero vegano, Fleather®. Los detalles pueden variar: en España, podrían ser residuos de viñedos o aceitunas; en el Sudeste Asiático, residuos florales o del mercado de alimentos; pero la idea de utilizar los residuos como recurso y empoderar a las comunidades marginadas es universal.
Ya hemos observado un gran interés por parte de socios internacionales, especialmente en Europa, donde existe un impulso regulatorio y una demanda de los consumidores de alternativas sostenibles y éticas. Así que no, el modelo no es demasiado local; está profundamente arraigado, pero está diseñado para expandirse. Empezamos con flores, pero en realidad estamos construyendo un marco para una iniciativa regenerativa global.
¿Cree que iniciativas como este programa de la Fundación Consejo España-India pueden ayudar a desarrollar la innovación en ambos países?
Sin duda. Iniciativas como este programa no solo son útiles, sino esenciales.
La verdadera innovación no surge aisladamente. Prospera cuando convergen diversas perspectivas, experiencias y desafíos. La Fundación Consejo España-India ha creado un puente que conecta a dos países con una rica historia, economías dinámicas y una urgencia compartida por resolver problemas globales de forma sostenible.
Para un fundador como yo, este programa ha abierto las puertas a nuevas formas de pensar, ya sea el compromiso de España con infraestructuras resilientes al clima o cómo sus colaboraciones público-privadas están impulsando la transformación digital. Al mismo tiempo, he observado un interés genuino de las instituciones españolas en los modelos indios de innovación frugal, emprendimiento de base y desarrollo inclusivo.
Este tipo de diálogo estructurado, respaldado por la experiencia con proyectos, personas y lugares reales, sienta las bases para una colaboración que va más allá del comercio o la tecnología. Genera confianza. Y la confianza es la base de los ecosistemas de innovación a largo plazo. Así que sí, creo que esta iniciativa no sólo es oportuna: es visionaria.
¿Qué es lo que más le gustó de esta visita a España?
Lo que más me gustó de esta visita a España fue la profunda intención detrás de cada interacción. No fue solo una muestra de innovación, sino una demostración de la seriedad con la que España invierte en sostenibilidad, transformación digital e impacto social. Ya sea en ECOALF, donde se convierten los residuos oceánicos en moda, o en el compromiso de ACCIONA con las infraestructuras regenerativas, vi un país que no solo se prepara para el futuro, sino que lo construye activamente.
Una de las oportunidades más emocionantes que surgieron de esta visita es la posibilidad de colaborar con curtidurías españolas para procesar y acabar nuestro material, Fleather®. España cuenta con un rico legado en artesanía del cuero, especialmente en técnicas de curtido ecológicas, curtido vegetal y acabado artesanal, lo cual se alinea a la perfección con nuestra visión del lujo sostenible.
Fleather® es una alternativa al cuero hecha a partir de residuos florales. Si bien hemos sido pioneros en su desarrollo y procesamiento inicial en India, ahora buscamos trabajar con curtidurías europeas de alta calidad para ayudar a mejorar su acabado, textura y potencial de aplicación para los mercados globales. Las curtidurías españolas aportan no solo su habilidad, sino también una profunda sensibilidad hacia los materiales sostenibles, y podrían desempeñar un papel crucial para ayudarnos a cumplir con los estándares europeos REACH y a expandir nuestros materiales a otros sectores, desde la moda y los accesorios hasta la automoción y el interiorismo.
Ya estamos en conversaciones iniciales con algunos socios aquí en España, y lo veo como el comienzo de una sólida colaboración entre Oriente y Occidente, donde la innovación india se une a la artesanía española para redefinir el futuro del cuero.
Como alguien que trabaja en la intersección de la sostenibilidad y la innovación social en la India, esta visita fue como un espejo: una reafirmación de que compartimos nuestras luchas y sueños. Me conmovió especialmente la apertura de las instituciones que visitamos, su disposición a intercambiar ideas y su curiosidad por los modelos indios de innovación. Este programa ha profundizado mi creencia en la colaboración intercultural, no solo como un ideal diplomático, sino como un motor real y práctico para el progreso.