Actualmente, 600 niños y niñas de entre 12 y 15 años participan en estas escuelas, con una destacada presencia femenina que alcanza el 50%
La Fundación Real Madrid llevó a cabo el mes pasado una visita de seguimiento a sus proyectos sociodeportivos en Trichy, en el estado indio de Tamil Nadu, con el objetivo de evaluar el impacto del programa que desarrolla desde la temporada 2012‑13 junto a la Fundación Esperanza y Alegría y el socio local TMSSS. La expedición recorrió las seis escuelas sociodeportivas que forman parte de esta iniciativa, centrada en mejorar la calidad de vida de menores en situación de vulnerabilidad a través del deporte, la educación y el acompañamiento social.
El propósito de los proyectos sociodeportivos de la Fundación Real Madrid en Trichy es mejorar la calidad de vida de los menores de zonas rurales marcadas por la vulnerabilidad social y económica. Para ello se realizan entrenamientos de fútbol, refuerzo académico y un seguimiento integral que incluye revisiones médicas, distribución de alimentos y sensibilización en hábitos saludables. Durante su visita, el equipo de la Fundación pudo conocer de primera mano los avances del programa, los cambios percibidos por la comunidad y las necesidades de mejora. Actualmente, 600 menores de entre 12 y 15 años participan en estas escuelas, con una presencia femenina del 50 %, un dato especialmente significativo en un contexto donde las niñas suelen encontrar mayores barreras para acceder al deporte.
El seguimiento realizado confirma mejoras notables en el bienestar físico y emocional de los participantes. Las familias destacan que los menores son ahora más activos, han reducido el sedentarismo asociado al uso del móvil y muestran una mayor conciencia sobre hábitos saludables. Para muchas niñas, el programa ha supuesto un cambio profundo en su rutina diaria, incorporando el deporte y el autocuidado en espacios donde antes predominaban las tareas domésticas. Además, los entrenadores han observado avances en las habilidades sociales, la comunicación y la capacidad de expresar emociones. Los propios niños entrevistados coinciden en que el proyecto ha transformado su forma de relacionarse, y destacan la socialización y el apoyo mutuo.
La visita permitió constatar cómo este modelo sociodeportivo, que combina deporte, educación, salud y acompañamiento social, se ha consolidado como una herramienta eficaz de transformación y desarrollo humano.